Los trastornos mentales son altamente frecuentes tanto en Chile como en el resto del mundo. Aunque suele ser evidente que una persona necesita atención y tratamiento cuando ya ha desarrollado un cuadro de depresión, trastorno bipolar, ansiedad o psicosis, comprender cómo comienza ese camino es fundamental para actuar de manera preventiva. A partir de la Guía Psicoeducativa para Comprender los Estados Mentales de Alto Riesgo Clínico elaborada por PsiquisLAB, en este artículo que invito a identificar señales de riesgo tempranas, cuándo buscar ayuda profesional y cómo disminuir el estigma asociado a la salud mental.
La adolescencia: Una ventana de oportunidades y de riesgos
La mayoría de los trastornos de salud mental comienzan a desarrollarse durante la adolescencia, razón por la cual esta etapa se considera una ventana tanto de oportunidades como de riesgos. A nivel cerebral, cuando la corteza prefrontal aún está inmadura, resulta mucho más difícil tomar decisiones y regular las emociones. Además, esta área del cerebro es sensible en su desarrollo a las condiciones del entorno, pudiendo verse beneficiada o afectada según las experiencias que viva la persona:
- Factores protectores: Son aquellos que reducen los riesgos durante la adolescencia y favorecen un desarrollo saludable, tales como mantener una buena comunicación familiar, realizar actividades deportivas, tener buenos hábitos de sueño y no consumir drogas.
- Factores de riesgo: Son elementos perjudiciales que generan daño a la salud física y/o emocional y aumentan la probabilidad de desarrollar problemas de salud mental, incluyendo la exposición prolongada al estrés, el consumo de drogas, una comunicación familiar deficiente o la tendencia al aislamiento social.
¿Qué son los Estados Mentales de Alto Riesgo Clínico (CHARMS)?
El concepto de Estados Mentales de Alto Riesgo Clínico —conocido por su sigla en inglés CHARMS (Clinical high at-risk mental states)— hace referencia a un cuadro sindromático temprano, inespecífico y transdiagnóstico. Esto significa que existen grupos de síntomas atenuados (relacionados con el ánimo, la ansiedad, la personalidad o la psicosis) que implican un riesgo potencial de desarrollar un problema de salud mental, pero que aún no cumplen los criterios para un diagnóstico específico.
Lo más importante que debemos comprender es que estas primeras señales no implican una trayectoria fija hacia un diagnóstico o gravedad determinada. Según la evidencia actual, los CHARMS pueden seguir tres caminos posibles:
- Remisión o ausencia de síntomas: La persona vuelve a su estado de salud y desarrollo habitual.
- Persistencia de síntomas inespecíficos: Los síntomas atenuados se mantienen generando un impacto en la funcionalidad de la persona.
- Evolución hacia un trastorno psiquiátrico: Aumenta la especificidad e intensidad de los síntomas junto con una mayor disfuncionalidad.
5 señales de alerta que deben preocuparnos
Si bien todas las personas pueden experimentar dificultades durante la adolescencia, es importante prestar atención e intervenir tempranamente cuando aparecen síntomas que cumplen con las siguientes características:
- No tienen una gran relación con eventos biográficos.
- Producen un importante sufrimiento subjetivo en la persona.
- Generan disfunción en el cumplimiento de los roles de la vida diaria.
- Se asocian temporalmente con muchos otros síntomas.
- Persisten por más de 2 semanas o recurren con frecuencia a lo largo del tiempo.
Del malestar cotidiano a los trastornos de salud mental
Conocer la diferencia entre las variaciones emocionales normales y los cuadros clínicos nos entrega herramientas para acompañar mejor a nuestros seres queridos:
- De la ansiedad al Trastorno de Ansiedad: La ansiedad es una respuesta natural del organismo frente al estrés o situaciones amenazantes, manifestándose con señales físicas (como taquicardia o sudoración) y emocionales (como angustia o miedo). Sin embargo, se debe consultar a un especialista si la ansiedad es muy intensa, aparece ante situaciones que no son amenazantes, persiste en el tiempo y/o impide realizar las tareas cotidianas.
- De la tristeza a la Depresión: Es normal sentirse triste ante una mala calificación, una ruptura amorosa o la pérdida de un ser querido. En cambio, se podría hablar de depresión cuando el ánimo bajo persiste por al menos dos semanas, interfiere con la vida diaria y se acompaña de síntomas psicológicos (como pérdida de interés en cosas que antes se disfrutaban, vacío emocional, irritabilidad excesiva o ideas de muerte) y síntomas físicos (como alteraciones del sueño y del apetito, fatiga o lentitud mental y física). La depresión es una enfermedad que no depende de la voluntad de quien la sufre, por lo que debemos evitar emitir juicios o culpar a la persona.
- Características personales vs. Trastornos de Personalidad (TP): Los trastornos de personalidad surgen por una compleja interacción entre factores genéticos, ambientales y experiencias adversas tempranas, generando importantes dificultades para relacionarse. Para ayudar en estos casos, es clave establecer normas y acuerdos sobre comportamientos aceptables, construir límites claros (por ejemplo, no tolerar gritos o insultos), practicar la validación emocional y tomarse momentos a solas para calmarse antes de conversar.
- Inestabilidad del ánimo y Trastorno Afectivo Bipolar (TAB): A menudo se usa la palabra «bipolar» en broma, pero alude a una enfermedad severa y debe utilizarse con responsabilidad para evitar el estigma. El TAB comienza a manifestarse en la adolescencia y alterna períodos de manía (ánimo elevado, euforia persistente, excesiva energía o grandeza por más de una semana; o hipomanía cuando los síntomas son leves y sin impacto funcional) con episodios de depresión (ánimo anormalmente bajo por al menos dos semanas).
- Alteraciones del pensamiento y Psicosis: Los trastornos psicóticos no se limitan a la esquizofrenia, sino que también incluyen el trastorno delirante o el trastorno esquizoafectivo, entre otros. Algunas señales que requieren orientación profesional son el aislamiento social, la dificultad para ordenar ideas al hablar, bajas en el rendimiento académico, convicción total en ideas erróneas o imposibles, y una mayor sensibilidad en los sentidos (escuchar, ver o sentir cosas que otros no perciben).
El impacto del mundo actual: Pantallas, sustancias y comunicación
Nuestra salud mental interactúa constantemente con nuestro entorno y estilo de vida:
- Tecnologías y redes sociales: El uso intensificado de tecnologías de información y comunicación (TIC) potencia perjudicialmente el estrés psicosocial. Aunque las redes sociales y los influencers pueden entregar modelos positivos, también pueden promover comportamientos adictivos, comparación constante, estándares de belleza irreales, aislamiento y bajo rendimiento académico. Más que prohibir rígidamente la tecnología, se recomienda a las familias acordar horarios (entre 1,5 y 2 horas diarias en la adolescencia), retrasar la entrega de un celular o tablet propio más allá de los 12 años y evitar las pantallas durante las comidas o al ir a dormir.
- Consumo de sustancias: Según la Organización Panamericana de la Salud, una droga es cualquier sustancia natural o sintética que altera el estado de consciencia, funciones mentales, conducta y/o emociones. Esto abarca desde sustancias cotidianas como el café, el azúcar, el alcohol, el tabaco y la marihuana, hasta drogas sintéticas como MDMA, ketamina, 2CB (Tussi), Popper, GHB o LSD. El consumo se vuelve perjudicial cuando ocasiona problemas en las relaciones o disminuye la productividad escolar o laboral. Si sospechas que alguien cercano tiene problemas de consumo, invítalo a conversar en un lugar tranquilo expresando preocupación por sus cambios e informando sin juzgar ni poner etiquetas.
- Comunicación asertiva y validación emocional: Las dinámicas familiares son determinantes para reducir el estrés. Practicar la comunicación asertiva (el equilibrio respetuoso entre la pasividad y la agresión) y la validación emocional (aceptar y comprender lo que el otro siente sin minimizarlo) fortalece el bienestar familiar. Por ejemplo, en lugar de decir «No exageres, no fue para tanto» o «Deja de llorar», podemos validar diciendo «Veo que es difícil para ti, estoy aquí» o «Está bien estar triste, llora si lo necesitas».
Prevención y canales de ayuda en Chile
Para proteger nuestra mente y cerebro, es fundamental incorporar hábitos preventivos en el día a día:
- Alimentación saludable: Priorizar verduras, frutas, semillas, agua y alimentos ricos en Omega 3, evitando grasas, gaseosas y bebidas energéticas.
- Actividades recreativas y neuroprotección: Practicar deporte, caminar, meditar, leer, mantener la curiosidad por aprender cosas nuevas y cultivar amistades que nos hagan sentir bien.
- Hablar sin miedo y pedir ayuda: Existe el mito de que «hablar de suicidio incita al otro a realizarlo», pero está comprobado que conversar sobre ello activa las redes de apoyo, protege y ayuda.
Como escribió Charlie Mackesy (2020): «Lo más valiente que uno puede hacer es pedir ayuda, pues pedir ayuda no significa rendirse; significa negarse a rendirse». Si tú o alguien que conoces está pasando por un momento difícil, presenta cambios bruscos de ánimo o de hábitos, o tiene pensamientos de muerte, recuerda que existen canales de apoyo gratuitos y confidenciales en Chile:
- Fono Prevención del Suicidio (*4141): Atención gratuita 24/7 por psicólogos capacitados en emergencias o crisis asociadas al suicidio.
- Salud Responde (600 360 777): Orientación profesional y ayuda de psicólogos en situaciones de crisis.
- Hablemos de Todo (INJUV): Chat atendido por psicólogos para jóvenes de 15 a 29 años en https://hablemosdetodo.injuv.gob.cl/ (lunes a viernes de 10:00 a 18:00 hrs. y sábados de 11:00 a 16:00 hrs.).
- Línea Libre (1515): Orientación en salud mental habilitada por la Fundación para la Confianza y el INJUV.
- Fundación Todo Mejora: Apoyo para la prevención del suicidio adolescente y bullying homofóbico a jóvenes LGBT+ en https://todomejora.org/apoyo/.
- Fono Drogas y Alcohol (1412): Servicio gratuito, anónimo y confidencial disponible las 24 horas para personas afectadas y sus cercanos.
- Fono Violencia contra las Mujeres (1455): Orientación y ayuda gratuita 24/7 para mujeres que sufren maltrato físico o psicológico.
- ONG Psicólogos x Chile: Contención emocional y primera ayuda psicológica gratuita en www.psicologosxchile.cl o al +56975592366 (todos los días entre 10:00 y 19:00 hrs.).
Si tienes dudas, conversemos:
https://www.claudiodroguett.cl/
Reserva hora en:
https://encuadrado.com/p/claudio-droguett
Consulta presencial: Calle Montaña 853, Of. 407, Viña del Mar:
https://maps.app.goo.gl/Hkfbb5zeySGtHrPx6